Por Mtro. Juan Carlos Chávez Martínez – 28/08/2026

El Partido de la Transformación Oaxaqueña (PETEO) convirtió agosto en un mes de intensa actividad política y territorial. Bajo la conducción de Salomé Martínez Salazar, el instituto político avanzó en la reorganización de sus estructuras, sostuvo encuentros con liderazgos municipales y sociales y fortaleció su presencia en distintas regiones del estado. Más allá de los grandes actos, la ruta seguida durante el mes muestra una apuesta por el trabajo desde los municipios y comunidades, buscando posicionar al PETEO como una alternativa política de carácter estrictamente oaxaqueño.

El mes comenzó además con una definición importante para la identidad del partido. El 5 de agosto, la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó la determinación relacionada con el cambio de denominación, emblema, colores y siglas del Partido de la Transformación Oaxaqueña, luego de las inconformidades presentadas por otras fuerzas políticas. La resolución permitió al instituto continuar utilizando la identidad con la que pretende abrir una nueva etapa en la política estatal.

Con el terreno jurídico más despejado, el PETEO concentró esfuerzos en su organización interna. Durante agosto desarrolló actividades partidistas destinadas a fortalecer su estructura y definir responsabilidades dentro del instituto político. Entre ellas estuvieron la Asamblea Estatal Extraordinaria del 8 de agosto y la Asamblea Estatal de Elección convocada para el día 21. Estos encuentros forman parte del proceso mediante el cual el partido busca consolidar su funcionamiento interno después de la transición de Fuerza por Oaxaca hacia su nueva denominación.

Pero el movimiento no se quedó únicamente dentro de las estructuras partidistas. Durante agosto se hicieron visibles acercamientos con nuevos liderazgos y actores municipales. Entre ellos destacó el de San José Chiltepec, además de reuniones con liderazgos de Santa María Jacatepec y encuentros con actores políticos de San Pablo Huixtepec. La constante en estas actividades ha sido el contacto directo y la construcción de relaciones políticas desde el ámbito municipal.

Uno de los pasos más representativos de esta estrategia ocurrió en Villa de Zaachila, donde integrantes del Comité Directivo Estatal, encabezados por Salomé Martínez, participaron en la toma de protesta de una estructura municipal. La conformación de comités representa un elemento central para cualquier partido que pretende ampliar su presencia territorial: significa pasar del posicionamiento público a contar con mujeres y hombres responsables de mantener organización y comunicación permanente en las comunidades.

La Mixteca y los Valles Centrales también formaron parte de la agenda. Salomé Martínez sostuvo encuentros con mujeres y liderazgos de San Miguel el Grande, en el distrito de Tlaxiaco, y con mujeres de Praxedis de Guerrero, Ocotlán de Morelos. Paralelamente, integrantes y coordinadores del PETEO continuaron realizando recorridos y reuniones en diferentes puntos del estado. La participación de las mujeres se ha convertido, además, en uno de los componentes recurrentes de la agenda pública de la dirigente estatal.

A esta dinámica se agregaron encuentros con organizaciones y actores sociales. Martínez Salazar participó durante el mes en actividades relacionadas con la participación y capacitación de mujeres sindicalistas y sostuvo reuniones para dialogar sobre proyectos y necesidades municipales. Asimismo, se reunió con Mario Pradillo, representante de Fundación Pradillo, para conversar sobre iniciativas vinculadas con el bienestar y desarrollo de Santa Lucía del Camino. Son encuentros que amplían el radio de acción del partido más allá de su militancia formal y lo acercan a organizaciones y liderazgos comunitarios.

El balance de agosto muestra así a un PETEO en movimiento. Después de una etapa marcada por la transformación de su identidad partidista y las controversias jurídicas alrededor de ella, el partido encabezado por Salomé Martínez intenta trasladar ahora esa renovación al territorio. Asambleas, nuevos liderazgos, comités municipales, reuniones con mujeres, organizaciones sociales y recorridos regionales forman parte de una estrategia cuyo verdadero alcance tendrá que medirse con el tiempo. Por ahora, agosto deja una señal política: el Partido de la Transformación Oaxaqueña busca construir desde abajo, ampliar su presencia y hacerse un espacio propio en el escenario político de Oaxaca.