Tonalá, Chis., 21 de agosto de 2026.- Lo que comenzó como una jornada más de pesca terminó convertido en una lucha extrema por sobrevivir.
Durante cinco días, dos pescadores permanecieron a la deriva en el océano Pacífico, aferrados a una hielera que terminó convirtiéndose en su improvisada balsa.
Daniel Guerrero Martínez y José Luis Portela, pescadores de la comunidad de Paredón, municipio de Tonalá, Chiapas, zarparon a bordo de la embarcación Camaronera. La última comunicación con ellos ocurrió el 14 de agosto, por lo que integrantes de la cooperativa pesquera solicitaron apoyo para iniciar su búsqueda.
Tras el naufragio, ambos quedaron a la deriva y utilizaron una hielera y algunos bidones para mantenerse a flote. Durante cinco días enfrentaron el hambre, la sed, el intenso sol y la incertidumbre de no saber cuándo serían encontrados.
La Secretaría de Marina desplegó unidades de superficie y aéreas mediante el concepto Trinomio, integrado por un buque, una embarcación interceptora y una aeronave, con el objetivo de ampliar la cobertura de búsqueda.

La esperanza apareció después de cinco días, cuando una aeronave pasó por la zona donde se encontraban. Los pescadores comenzaron a agitar un costal para llamar la atención de la tripulación y lograron ser vistos.
Los hombres fueron localizados aproximadamente a 130 millas náuticas, equivalentes a 240.76 kilómetros de las costas de Chiapas. Una Patrulla Oceánica de la Armada de México se aproximó para realizar las maniobras de rescate y ponerlos a salvo.
Después fueron valorados por personal de Sanidad Naval y trasladados vía aérea a puerto, donde recibieron atención médica y finalmente pudieron reencontrarse con sus familiares.
La hielera que originalmente servía para conservar el producto de la pesca terminó cumpliendo una función mucho más importante: mantenerlos a flote durante cinco días en medio del Pacífico hasta que la Marina logró encontrarlos.

