De día era una persona muy servicial, pero de noche se convertía en una pesadilla para varias personas. Así era la rutina de esta mujer de El Salvador identificada como Maritza Odiris Aguilar de Gamero alias la tranquila de 35 años de edad, que pertenecía a un grupo de oración y servía a Dios de día, pero de noche se dedicaba a extorsionar a los mismos siervos de las iglesias que frecuentaba, y formaba parte de la pandilla Mara Salvatrucha, con quien actualmente combate el gobierno del país sudamericano.
La mujer investigaba a los siervos de la iglesia y se encargaba de bendecirlos, sin embargo, también los investigaba y proporcionaba información al grupo delictivo al que pertenecía para que llevaran a cabo los delitos.
Tras identificarla como extorsionadora, autoridades procedieron a su detención. Al momento de su captura le fue decomisada un arma de fuego que se presume había sido utilizada para cometer otros crímenes.
La detención tubo lugar en el caserío Los Juárez del cantón Guadalupe, El Salvador.

