Ciudad de México, 19 de septiembre de 2026.- Este 19 de septiembre, México vuelve la mirada hacia uno de los días más dolorosos de su historia. Hace 41 años, un terremoto de magnitud 8.1 sacudió al país y dejó una profunda huella, especialmente en la Ciudad de México.

La mañana del 19 de septiembre de 1985, miles de familias vieron cambiar sus vidas en cuestión de minutos. Edificios colapsados, calles cubiertas de escombros y personas buscando desesperadamente a sus seres queridos marcaron una jornada que permanece en la memoria colectiva.

Pero entre la tragedia también nació una enorme muestra de solidaridad. Ciudadanos comunes se convirtieron en rescatistas; manos que nunca se habían conocido se unieron para remover escombros y buscar sobrevivientes. México demostró que, incluso en medio del dolor, la esperanza puede abrirse camino.

Hoy, a 41 años de aquella tragedia, el silencio de los homenajes recuerda a quienes perdieron la vida y abraza a quienes sobrevivieron. El terremoto de 1985 no es solamente una fecha en el calendario: es memoria, dolor, solidaridad y una lección que México se niega a olvidar.

Porque recordar a quienes ya no están también es una forma de mantenerlos con nosotros.