VALOR AGREGADO
Actuación en Desastres
Antonio Fourzan
En una situación de desastre, ya sea ocasionado por las fuerzas de la naturaleza o por errores humanos, el gobierno debe actuar de manera inmediata de acuerdo a un protocolo de lógica elemental, con el objetivo de minimizar los daños directos y colaterales de la tragedia. La noche de lunes 3 de mayo 2021, los mexicanos y el mundo entero fuimos testigos de un terrible accidente, como consecuencia de la negligencia de la Dirección del Metro y el Gobierno de la Ciudad de México, quienes ignoraron los reportes de fallas estructurales en la Línea 12, precisamente en el lugar del tramo colapsado y, dicho sea de paso, en otro puntos, desde el cismo de 2017. Lo anterior, sumado a la irresponsable administración que prácticamente eliminó los gastos de mantenimiento, lo cual ya provocó incendios y choques de convoys, pese a todo, inexplicablemente en la lógica de un gobierno profesional, la Directora del Metro: Florencia Serranía, sigue ahí.
En esta colaboración expondré y comentaré dicho protocolo de actuación ante desastres, a fin de que cada quien tenga información para evaluar la actuación del Gobierno de la Ciudad de México y con la esperanza de que no se tenga que aplicar, al menos por errores humanos: Protocolo de Actuación ante Desastres
Acordonar el área y eliminar riesgos de daños colaterales: para poner un ejemplo de lo que hay que hacer en este punto, haré referencia a las series policiacas que hemos visto en la TV, en las que es común escuchar la expresión de “cierren el perímetro”, es decir, hay que formar un círculo (la dimensión del círculo dependerá del tipo y magnitud del desastre) teniendo como centro el lugar del percance y acordonarlo, para impedir que personas ajenas a las brigadas operativas ingresen a la zona y se pongan en riesgo y entorpezcan los trabajos. Normalmente hay que estar atentos a cables de alta tensión rotos y/o fugas de gas. En el caso específico que nos ocupa, había que neutralizar riesgos de más derrumbes y además que los propios vagones rompieran su situación de equilibrio y cayeran hacia otro lado.
Nombrar un responsable para la coordinación operativa de las acciones institucionales. En cualquier tipo de desastre tienen que intervenir equipos multidisciplinarios: bomberos, protección civil, para médicos, técnicos del Metro, policía, peritos, ministerio público, etc. por ello se requiere un Coordinador general que establezca prioridades y tome decisiones, en función del interés general y no de acuerdo a lo que conviene a una dependencia u a otra.
Montar un centro de información in situ, es decir, en el lugar de los hechos. Este centro de información es de vital importancia y debe registrar todos los movimientos, principalmente el de personas que resultaron heridas o fallecidas: quiénes son, quién las traslada y a dónde. En el caso de no poder identificar a las personas hay que registrar características como edad aproximada, género, ropa que trae puesta y rasgos físicos, todo lo anterior con el objetivo de que puedan ser localizados por sus familiares lo más rápido posible.
Elaborar un plan para la reparación del daño. Cuando los desastre son por causas de la naturaleza, como por ejemplo, un terremoto, no hay lugar a reclamos o demandas legales, salvo en el caso de que se pueda comprobar deficiencias en los materiales y en la calidad de la obra, pero cuando se deben a errores humanos, las demandas caerán como una lluvia torrencial, por lo cual hay que adelantarse proponiendo un plan para reparar el daño, desde luego la pérdida de una vida es irreparable e invaluable, pero al menos se dará muestra de sensibilidad ante la tragedia y resulta de gran ayuda para las personas que tienen familiares hospitalizados, quienes obviamente estarán muy molestos porque además de ser víctimas, todavía tienen que pagar hospital y medicinas.
Abrir una página web en los sitios gubernamentales que tengan competencia en el percance. En dicha página se debe transparentar toda la información relacionada con el desastre, principalmente lo que tenga que ver con la situación de las víctimas, datos que deben actualizarse en tiempo real. Además hay que subir información útil que evite especulaciones, como por ejemplo: número de fallecidos y heridos, ya que siempre resulta contraproducente ocultarla o falsearla. Por otra parte, se requiere subir también información sobre causas y responsables, en caso de que se tengan que realizar estudios y peritales, quién los va a realizar, cuáles fueron los criterios para seleccionar, cuando estarán los resultados y cuánto va a costar. Finalmente se recomienda poner un mensaje de condolencias, así como las características y requisitos para ser considerados en el plan de reparación del daño.
Realizar una evaluación general para prevenir desastres similares. En este punto aplica perfectamente el famoso dicho de “después del niño ahogado, tapen el pozo”, pero es lo que obligadamente hay que hacer. Para el caso que motivó este artículo, hay que recuperar los reportes de fallas estructurales de los usuarios y de los propios trabajadores del Metro y hay que hacer una revisión general de las instalaciones, con el objetivo de evitar otro “accidente”. Para el caso de deslaves, inundaciones, etc, habrá que revisar si hay comunidades que se encuentren en situación vulnerable y en caso de no poder solucionar el problema habrá que desalojar y reubicar temporalmente, a reserva de buscar una solución definitiva, una vez que pase la emergencia.
Estos son las acciones básicas del protocolo de actuación gubernamental ante un desastre, espero no haya más hechos de esta naturaleza que lamentar. Antonio.faz2018@gmail.com
