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Antonio Fourzan

El Presidente López Obrador ha reiterado en sus homilías Mañaneras y en otros foros, una y otra vez, que no son iguales a las Administraciones anteriores; creo que debemos darle crédito, definitivamente no son iguales, son peores. La Auditoría Superior de la Federación emitió el 22 de febrero el informe sobre la fiscalización de la Cuenta Pública 2019 en el cual señala que el costo real de cancelar el aeropuerto de Texcoco fue de 331 mil millones de pesos, cantidad con la cual se podrían construir 4 aeropuertos como el de Santa Lucía. 

Hay que recordar que AMLO nos dijo que su “capricho” de echar abajo el NAIM Texcoco nos costaría a los mexicanos 100 mil millones de pesos, lo cual no resulto cierto. Ahora podemos dimensionar con claridad el desastre de esta decisión, pero como dijo Jack “El Destripador”, vamos por partes: el proyecto Texcoco contemplaba un aeropuerto de primer mundo, con 190 posiciones fijas y 85 remotas, manejando un volumen anual de pasajeros de 125 millones y su costo total sería de 285 mil millones de pesos, en un formato innovador de inversión que incluía inversión privada y un esquema de autofinanciamiento a través de la tarifa de uso aeroportuario. En contra parte, el aeropuerto “Felipe Ángeles” ubicado en Santa Lucía, según lo presupuestado a la fecha costará 231 mil millones de pesos, incluyendo los proyectos de conectividad como el tren rápido y tendrá 70 posiciones para un volumen de pasajeros de 32 millones, que sumados a los casi 40 millones que mueve el actual de la Ciudad de México, más el millón que maneja el de Toluca darían un total de 73 millones de pasajeros, además su financiamiento es solo con recursos públicos y de acuerdo a una entrevista con Mario Marín en Milenio, el Ing. Militar a cargo de la obra manifestó que las ganancias de la operación del aeropuerto sería para la Secretaria de la Defensa Nacional. 

Pero la mediocridad del proyecto del aeropuerto de Sta. Lucía y su mala planeación financiera no es lo peor, hay dos situaciones que pueden convertir toda la obra de infraestructura aeroportuaria en un desastre irreparable y un vía crucis para los viajeros, el primero es que aún no cuenta con un estudio de aeronáutica que permita garantizar la viabilidad de la operación conjunta de los tres aeropuertos, a la fecha se sigue construyendo bajo el supuesto del ex secretario de SCT, Javier Jiménez Espriú, quien dijo que “los aviones se repelen”. El otro tema es el de la conectividad, la 4T apuesta solucionar este problema con el tren rápido, pero no toma en cuenta que tiene que atravesar la zona urbana y en consecuencia hay que conseguir el “paso de vía”. Para que se den una idea de lo complicado que eso resulta, en Oaxaca tenemos la experiencia del City Bus que la Administración de Gabino Cue no lo pudo concluir y el actual gobierno de Alejandro Murat al parecer en su cuarto año lo pondrá en funcionamiento. Otro ejemplo es el tren rápido de la Ciudad de México a Toluca, que Peña Nieto en tres años, no llegó ni a la mitad y la 4T en dos años no ha avanzado ni un metro. Ahora imagínense, del aeropuerto en funciones a Santa Lucía son 45 km y de acuerdo con el compromiso del Presidente López Obrador, reiterado cuando inauguró la Base Aérea todo el complejo aeroportuario estará listo el 21 de marzo de 2022.  ¿Quieren apostar? 

Me parece que salvo excepciones, nadie quiere que los proyectos del Presidente fracasen, simple y sencillamente porque se construyen con nuestro dinero y porque se supone que debieran abonar a que los mexicanos tengamos mejores servicios públicos y mejores condiciones de vida, sin embargo, todo indica que esta obra y muchas más, no se están realizando con el cuidado que debieran por su enorme trascendencia y el detalle está en que los altos funcionarios tienen múltiples recursos para evadir las incomodidades y problemas que tenemos que sufrir los ciudadanos por sus malas decisiones, por ello, los exhorto a que se sumen a la cruzada para concientizar a la gente sobre el daño que nos causa la incapacidad gubernamental, tenemos que exigir que los gobiernos sean  profesionales, para lo cual, lo primero que debemos hacer es fijarnos muy bien por quién votamos, en estas elecciones un voto inteligente nos evitará muchos corajes y sufrimientos después.  

Antonio.faz2018@gmail.com 

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